jueves, 21 de diciembre de 2023

Prisoners as Bargaining Chips: A Looming Danger for All

The recent release of Alex Saab, identified as the top money launderer for Venezuela's dictator Nicolás Maduro, has sparked concerns about the direction of U.S. rescue diplomacy. This trend, marked by often opaque agreements and the exchange of high-profile individuals, raises serious concerns about international security and the integrity of the justice system.

Set against the backdrop of the Barbados Agreement, where the Biden administration and the Maduro regime engaged in negotiations, controversies have emerged. While aimed at lifting sanctions in exchange for concessions from the Venezuelan regime, recent terms have stirred confusion and mistrust among Venezuelan society.

The emerging pattern of exchanges, such as the release of Saab and the prior release of Maduro's nephews in exchange for American prisoners, signals a dangerous precedent. This is exacerbated by the recent release agreement between the U.S. and Iran, where a U.S. prisoner was traded for unlocking substantial funds.

This series of exchanges, seemingly circumventing established legal procedures, poses an evident risk. The possibility of tyrannical regimes and criminal organizations adopting similar tactics to gain concessions from the U.S. administration becomes increasingly alarming.

In the current complex geopolitical landscape, encompassing conflicts in the Middle East, tensions with Russia, and the presence of Mexican cartels, American citizens may find themselves in varied roles. Whether directly involved or coincidentally present, this diverse involvement heightens the potential for being targeted for kidnappings aimed at influencing U.S. policies.

Rescue diplomacy, while a tool in delicate situations, raises serious concerns about the consistency of foreign policies and the defense of international justice. The international community must carefully evaluate these practices as they could foster a dangerous dynamic of selective kidnappings to pressure democratic governments.

Far from being a mere response to crisis situations, this pattern of exchanges could set a precedent that threatens the safety of American citizens and the stability of international relations in the future.

Julio César Rivas

Prisioneros como Moneda de Cambio: Un Peligro Latente para Todos

La reciente liberación de Alex Saab, identificado como el principal testaferro del régimen de Nicolás Maduro, ha desencadenado preocupaciones sobre la dirección de la diplomacia de rescate de Estados Unidos. Esta tendencia, marcada por acuerdos a menudo opacos y el intercambio de individuos de alto perfil, plantea serias inquietudes sobre la seguridad internacional y la integridad del sistema de justicia.

El contexto del Acuerdo de Barbados, donde la administración Biden y el régimen de Maduro se comprometieron en negociaciones, ha generado controversia. Si bien se pretendía un levantamiento de sanciones a cambio de concesiones por parte del régimen venezolano, los términos más recientes han suscitado desconcierto y desconfianza en la sociedad venezolana.

El patrón emergente de intercambios, como la liberación de Saab y la previa liberación de los sobrinos de Maduro a cambio de prisioneros estadounidenses, apunta a un peligroso precedente. Esto se agrava con el reciente acuerdo de liberación de un prisionero estadounidense por parte de Irán, con la contrapartida de desbloquear fondos significativos.

Esta serie de intercambios, aparentemente al margen de los procedimientos legales establecidos, plantea un riesgo evidente. La posibilidad de que regímenes tiránicos y organizaciones criminales adopten tácticas similares para obtener concesiones de la administración estadounidense se vuelve inquietante.

En el complejo tablero geopolítico actual, donde se desarrollan conflictos en Medio Oriente, tensiones con Rusia y la presencia de cárteles mexicanos, ciudadanos estadounidenses pueden encontrarse en roles diversos. Esta diversidad de roles, ya sea por participación directa o presencia casual, aumenta la posibilidad de ser objeto de secuestros con el propósito de influenciar las políticas de Estados Unidos.

La diplomacia de rescate, si bien puede ser una herramienta en situaciones delicadas, plantea serias preocupaciones sobre la coherencia de las políticas exteriores y la defensa de la justicia internacional. La comunidad internacional debe evaluar con cautela estas prácticas, dado que podrían fomentar una peligrosa dinámica de secuestros selectivos para presionar a gobiernos democráticos.

Este patrón de intercambios, lejos de ser una mera respuesta a situaciones de crisis, podría sentar un precedente que amenace la seguridad de ciudadanos estadounidenses y la estabilidad de las relaciones internacionales en el futuro.

Julio César Rivas

domingo, 17 de diciembre de 2023

Efecto Puerta Giratoria

Dentro del acuerdo negociado entre el régimen de Nicolás Maduro y entidades que afirman representar intereses opositores, la condición crucial de liberar a los presos políticos tenía como objetivo impulsar el levantamiento de las sanciones económicas impuestas por Estados Unidos y Europa en sectores críticos. Inicialmente celebrado como un posible paso hacia la reconciliación, la implementación de este pacto mostró signos alentadores con la liberación de algunos detenidos políticos seleccionados. Sin embargo, estas acciones parecían más representativas de una maniobra estratégica que de un compromiso genuino con la defensa de los derechos humanos.

A pesar del aparente progreso, el gobierno venezolano persiste en su explotación sistemática del sistema judicial para silenciar la disidencia y atacar a adversarios políticos. El uso prevalente de instrumentos legales como herramientas de represión se destaca por casos alarmantes como la detención arbitraria y el maltrato sufrido por Jhon Álvarez, así como las condenas injustas impuestas a numerosos trabajadores, lo que representa un patrón arraigado de abusos contra los derechos humanos.

El 'Efecto Puerta Giratoria', un término acuñado por el Foro Penal Venezolano, encapsula acertadamente la estrategia calculada del régimen en el ámbito de la prisión política. La fluctuación constante en el número de detenidos políticos, que se mantiene en 276 a pesar de liberaciones esporádicas, es un recordatorio contundente de la manipulación del régimen hacia estos individuos como fichas de negociación en lugar de un paso sincero hacia una reforma democrática.

Sumándose a estas tendencias preocupantes está el reciente anuncio del fiscal del régimen, Tarek William Saab, quien emitió órdenes de arresto contra 13 líderes opositores. Esta lista incluye figuras destacadas como miembros del equipo de campaña presidencial de María Corina Machado, incluyendo al coordinador de la organización de Vente Venezuela, Henry Alviarez; la coordinadora de comunicaciones, Claudia Macero; y el coordinador internacional, Pedro Urruchurtu, quienes enfrentan acusaciones infundadas y ahora son objeto de persecución por parte del régimen, socavando cualquier atisbo de libertad política y proceso democrático.

La urgencia de priorizar la liberación de presos políticos se vuelve aún más crítica al considerar las graves injusticias enfrentadas por individuos como Jhon Álvarez y los trabajadores injustamente condenados. Su situación sirve como una ilustración conmovedora del grave abuso de poder por parte del régimen y el menosprecio por los derechos humanos básicos. Es imperativo que tanto actores nacionales como internacionales se unan en una demanda firme para la liberación inmediata de estos individuos, no simplemente como un gesto, sino como un paso indispensable para restaurar la justicia y los valores democráticos.

La situación actual en Venezuela exige una reevaluación de las estrategias diplomáticas internacionales y requiere una acción unificada y inequívoca para presionar al régimen de Maduro a llevar a cabo reformas genuinas y duraderas. El sufrimiento de los presos políticos debe servir como un llamado a la acción para defensores globales de los derechos humanos, impulsando esfuerzos concertados hacia un cambio sustancial e irreversible lejos de la represión hacia la restauración de la democracia y la justicia en Venezuela.

Julio César Rivas

Revolving Door Effect

Within the negotiated agreement between Nicolás Maduro's regime and entities claiming to represent opposition interests, the crucial condition of releasing political prisoners aimed to prompt the lifting of economic sanctions imposed by the United States and Europe on critical sectors. Initially celebrated as a potential step towards reconciliation, the implementation of this pact showed promising signs with the release of select political detainees. However, these actions seemed more emblematic of a strategic maneuver than a genuine commitment to upholding human rights.

Despite the perceived progress, the Venezuelan government persists in its systematic exploitation of the judicial system to silence dissent and target political adversaries. The prevalent misuse of legal instruments as tools of repression is underscored by alarming cases such as the arbitrary detention and mistreatment suffered by Jhon Álvarez, as well as the unjust convictions imposed on numerous workers, representing an entrenched pattern of human rights abuses.

The 'Revolving Door Effect,' a term coined by the Venezuelan Penal Forum, aptly encapsulates the regime's calculated strategy in the realm of political imprisonment. The consistent fluctuation in the number of political detainees, remaining at 276 despite sporadic releases, serves as a stark reminder of the regime's manipulation of these individuals as bargaining chips in negotiations, rather than an earnest step towards democratic reform.

Adding to these concerning trends is the recent announcement made by the regime's prosecutor, Tarek William Saab, who issued arrest warrants against 13 opposition leaders. This list includes prominent figures such as members of María Corina Machado's presidential campaign team, including the coordinator of Vente Venezuela organization, Henry Alviarez; the communications coordinator, Claudia Macero; and the international coordinator, Pedro Urruchurtu. These individuals face baseless charges and are now subject to persecution by the regime, further undermining any semblance of political freedom and democratic process.

The urgency to prioritize the release of political prisoners becomes all the more critical when considering the grave injustices faced by individuals like Jhon Álvarez and the unfairly convicted workers. Their plight serves as a poignant illustration of the regime's gross misuse of power and disregard for basic human rights. It is imperative that both national and international actors unite in a firm demand for the immediate release of these individuals, not merely as a gesture, but as an indispensable step towards restoring justice and democratic values.

The ongoing situation in Venezuela calls for a reevaluation of international diplomatic strategies and demands unified, unequivocal action to pressure the Maduro regime into enacting genuine and lasting reforms. The suffering of political prisoners must serve as a rallying cry for global advocates of human rights, compelling concerted efforts towards effecting a substantial and irreversible shift away from repression towards the restoration of democracy and justice in Venezuela.

Julio César Rivas

domingo, 3 de diciembre de 2023

Political Prisoners and Torture

In Venezuela, a systematic pattern of civil rights violations by the State has been evident. Recent examples include the case of John Álvarez, a university student majoring in Anthropology at the Central University of Venezuela (UCV), who was detained on August 30, 2023, and suffered atrocious abuses while in State custody.


Detention and Torture of John Álvarez


John Álvarez, arbitrarily detained, endured a series of inhumane physical abuses while in custody. According to forensic reports from the Public Ministry's Forensic Service, Álvarez lost vision in his left eye, has inflammation in his left kidney, and suffers an injury from his right gluteus to the knee, preventing him from extending his right leg. The beatings and tortures he underwent, including the use of blunt objects and electric shocks, reflect a clear abuse of power and violation of human rights.


Union Leaders Sentenced to 16 Years in Prison


In addition to Álvarez's case, six union leaders were sentenced to 16 years in prison for leading protests seeking wage and labor improvements. Among the convicted are Emilio Negrín, Gabriel Blanco, Reinaldo Cortés, Alonso Meléndez, Alcides Bracho, and Nelson Astudillo. These individuals, linked to state apparatus unions, were sentenced for exercising their legitimate right to peaceful protest and defending the labor interests of their peers.


Irregularities in Judicial Processes


The convictions of these union leaders were based on anonymous accusations and unfounded charges of conspiracy and association for delinquency. The presented evidence lacked solid grounds, raising concerns about the integrity and transparency of the judicial procedures. This situation reflects a clear manipulation of the judicial system to pursue and silence dissent.


Release of Political Prisoners as a Condition


The blatant violations of civil rights in Venezuela, exemplified by the cases of John Álvarez and the six union leaders, are alarming concerns and clear indicators of the deterioration of the rule of law in the country. The international community must strongly call for an end to these systematic abuses and demand the immediate release of all political prisoners.


The United States, Europe, and other international actors are urged to condition the relief of sanctions imposed on the Venezuelan dictatorship on the guarantee of the release of political prisoners and the unrestricted respect for human rights in the country. The release of political prisoners should be a top priority in any negotiation or dialogue with the Venezuelan government, as it represents a fundamental step toward restoring democracy and reinstating fundamental guarantees for all Venezuelan citizens.


It is essential for the international community to maintain pressure and continue insisting on the release of all political prisoners as a sine qua non condition for any easing of sanctions on the Venezuelan dictatorship, aiming to promote a positive change toward the restoration of democracy and respect for human rights in the country.


Julio César Rivas 





sábado, 2 de diciembre de 2023

El Esequibo es Venezuela

Nuestra generación ha sido testigo, a lo largo de estas décadas, de la pérdida de soberanía en Venezuela. Desde el conflicto interno surgido a raíz del chavismo, muchos han obtenido beneficios. Rusos, cubanos, chinos, caribeños y centroamericanos, algunos en roles de patrocinadores, nos han endeudado, mientras que otros, supuestos aliados de quienes gobiernan, han sido los principales beneficiarios.

Petróleo, minas, empresas estratégicas y la devastación de áreas enteras han sido parte de este proceso. El manejo de información estratégica, el control de puertos, aeropuertos y sistemas de defensa han sido objeto de influencia externa. Incluso, en cierto momento, JAVU tuvo que liderar acciones para exigir al régimen cubano que informara sobre el estado de salud de Hugo Chávez, quien ocupaba la presidencia de Venezuela y estuvo desaparecido durante meses.

Por estas razones, la plataforma de la Resistencia ha estado en la vanguardia, buscando no solo la soberanía, sino también un marco de respeto por los derechos civiles que han sido cercenados por la actual dictadura. Esto ha sido parte de un conflicto que se extiende por décadas.

Sin embargo, la coyuntura no solo ha sido aprovechada por los aliados o beneficiarios del régimen chavista, sino que también ha sido saqueada por potencias occidentales que han permitido el lavado de enormes recursos, suficientes para reconstruir un país desde cero. Este dinero robado ha sido utilizado por corruptos venezolanos para remodelar grandes ciudades como Miami, Houston, Madrid, entre otras. Una vez modernizadas, si alguno de estos personajes resulta incómodo, es expulsado, apresado o sancionado, pero el dinero y los bienes permanecen en estos países, congelados por un tiempo y luego integrados al presupuesto, dejando a Venezuela sin posibilidad de recuperarlos. Algunas migajas son enviadas como "ayuda humanitaria", destinadas a mantener organizaciones paraguas de algunos partidos políticos que también se benefician de la crisis. Todo esto se reparte como una torta en la que los venezolanos comunes y corrientes no tienen cabida.

Pero esto no ha sido suficiente, y actualmente un país que ni siquiera ha desarrollado su propia cultura ha estado disponiendo de un territorio que es nuestro y que hemos reclamado durante mucho tiempo, otorgando concesiones de explotación y violando los mecanismos y acuerdos establecidos en el acuerdo de Ginebra. Lo más alarmante es que incluso está disponiendo de nuestro mar territorial delimitado al norte de nuestro delta, que no está en disputa y forma parte de nuestro territorio.

Proteger la integridad territorial de la nación es una obligación ciudadana, al igual que recuperar los derechos civiles y las libertades coartadas. Uno no excluye al otro. Si hoy encontramos de forma excepcional coincidencia en la defensa del territorio Esequibo, debemos aprovecharla, más allá de los intereses individuales que motiven a uno u otro para involucrarse.

La dictadura de Maduro ha llegado a acuerdos con la mediación de la comunidad internacional para propiciar un ambiente electoral con sectores de la denominada oposición partidista en Venezuela, y estos sectores políticos están dispuestos a participar. ¿Por qué motivo condenaríamos entonces a los venezolanos que deseen involucrarse en la consulta a favor de nuestro Esequibo?

En consecuencia, en mi condición de presidente y fundador de la plataforma de la Resistencia JAVU, abogo por la libertad de conciencia para que todo aquel que tenga la posibilidad participe en todos los mecanismos de defensa de la integridad territorial, incluida la consulta propuesta para este domingo 3 de diciembre.

Asimismo, destacamos que millones de venezolanos han sido excluidos o imposibilitados de participar debido a la falta de condiciones para aquellos que residen en el extranjero o que han sido forzados al exilio. Hacemos un llamado para corregir esta limitación en el futuro.

Sin más,

Dios, Patria y Gloria
Resistencia Hasta La Victoria

Julio Cesar Rivas
Presidente Fundador de JAVU"

viernes, 1 de diciembre de 2023

ESEQUIBO

Nuestra generación ha sido testigo, a lo largo de estas décadas, de la pérdida de soberanía en Venezuela. Desde el conflicto interno surgido a raíz del chavismo, muchos han obtenido beneficios. Rusos, cubanos, chinos, caribeños y centroamericanos, algunos en roles de patrocinadores, nos han endeudado, mientras que otros, supuestos aliados de quienes gobiernan, han sido los principales beneficiarios.

Petróleo, minas, empresas estratégicas y la devastación de áreas enteras han sido parte de este proceso. El manejo de información estratégica, el control de puertos, aeropuertos y sistemas de defensa han sido objeto de influencia externa. Incluso, en cierto momento, JAVU tuvo que liderar acciones para exigir al régimen cubano que informara sobre el estado de salud de Hugo Chávez, quien ocupaba la presidencia de Venezuela y estuvo desaparecido durante meses.

Por estas razones, la plataforma de la Resistencia ha estado en la vanguardia, buscando no solo la soberanía, sino también un marco de respeto por los derechos civiles que han sido cercenados por la actual dictadura. Esto ha sido parte de un conflicto que se extiende por décadas.

Sin embargo, la coyuntura no solo ha sido aprovechada por los aliados o beneficiarios del régimen chavista, sino que también ha sido saqueada por potencias occidentales que han permitido el lavado de enormes recursos, suficientes para reconstruir un país desde cero. Este dinero robado ha sido utilizado por corruptos venezolanos para remodelar grandes ciudades como Miami, Houston, Madrid, entre otras. Una vez modernizadas, si alguno de estos personajes resulta incómodo, es expulsado, apresado o sancionado, pero el dinero y los bienes permanecen en estos países, congelados por un tiempo y luego integrados al presupuesto, dejando a Venezuela sin posibilidad de recuperarlos. Algunas migajas son enviadas como "ayuda humanitaria", destinadas a mantener organizaciones paraguas de algunos partidos políticos que también se benefician de la crisis. Todo esto se reparte como una torta en la que los venezolanos comunes y corrientes no tienen cabida.

Pero esto no ha sido suficiente, y actualmente un país que ni siquiera ha desarrollado su propia cultura ha estado disponiendo de un territorio que es nuestro y que hemos reclamado durante mucho tiempo, otorgando concesiones de explotación y violando los mecanismos y acuerdos establecidos en el acuerdo de Ginebra. Lo más alarmante es que incluso está disponiendo de nuestro mar territorial delimitado al norte de nuestro delta, que no está en disputa y forma parte de nuestro territorio.

Proteger la integridad territorial de la nación es una obligación ciudadana, al igual que recuperar los derechos civiles y las libertades coartadas. Uno no excluye al otro. Si hoy encontramos de forma excepcional coincidencia en la defensa del territorio Esequibo, debemos aprovecharla, más allá de los intereses individuales que motiven a uno u otro para involucrarse.

La dictadura de Maduro ha llegado a acuerdos con la mediación de la comunidad internacional para propiciar un ambiente electoral con sectores de la denominada oposición partidista en Venezuela, y estos sectores políticos están dispuestos a participar. ¿Por qué motivo condenaríamos entonces a los venezolanos que deseen involucrarse en la consulta a favor de nuestro Esequibo?

En consecuencia, en mi condición de presidente y fundador de la plataforma de la Resistencia JAVU, abogo por la libertad de conciencia para que todo aquel que tenga la posibilidad participe en todos los mecanismos de defensa de la integridad territorial, incluida la consulta propuesta para este domingo 3 de diciembre.

Asimismo, destacamos que millones de venezolanos han sido excluidos o imposibilitados de participar debido a la falta de condiciones para aquellos que residen en el extranjero o que han sido forzados al exilio. Hacemos un llamado para corregir esta limitación en el futuro.

Sin más,

Dios, Patria y Gloria
Resistencia Hasta La Victoria

Julio Cesar Rivas
Presidente Fundador de JAVU

jueves, 19 de octubre de 2023

Comunicado: ACUERDOS

Hace unos días, el Régimen de Nicolás Maduro, que gobierna Venezuela, y la administración de Joe Biden de los Estados Unidos, enmarcaron una serie de acuerdos que abarcan diversos aspectos:

- La aceptación de venezolanos que serán deportados a Venezuela por cruzar la frontera de forma ilegal.
- La reanudación de vuelos entre ambos países.
- Licencias para actividades y comercialización de gas y petróleo.
- Un cronograma electoral en Venezuela.
- Levantamiento de inhabilitaciones.
- Liberación de presos políticos.

A lo largo de estas décadas, hemos sido testigos del incumplimiento de acuerdos similares por parte del régimen venezolano. No obstante, en este momento, optamos por la prudencia para no afectar los posibles resultados que podrían estarse materializando, especialmente en lo que respecta a la liberación de presos políticos.

Nos complace anunciar la liberación de Roland Carreño y otros 4 venezolanos. Esperamos que sean los primeros de muchos. La liberación de personas inocentes siempre es motivo de alegría, sin importar el costo. Levantamos nuestras voces para que el estudiante John Álvarez sea liberado lo antes posible y se atiendan los daños que sufrió bajo tortura.

Asimismo, apelamos a los principios básicos de los conflictos para que aquellos que están privados de libertad por causas militares estén amparados bajo el Convenio de Ginebra de 1949, que garantiza el trato debido a los prisioneros de guerra. En este contexto, resaltamos la situación del Capitán Juan Carlos Caguaripano.

En cuanto a las consideraciones electorales de este acuerdo, es importante subrayar que, a pesar de que el gobierno de los Estados Unidos interviene a través de la denominada Plataforma Unitaria, representada por una cúpula partidista en declive, la mayoría de los venezolanos y la Resistencia no se sienten representados por esta entidad. Por lo tanto, tanto los mecanismos internacionales como los nacionales deben considerar la necesidad de permitir que individuos y organizaciones independientes participen en este proceso, en caso de que las condiciones que se buscan mejorar permitan una elección presidencial. Los venezolanos no deben ser limitados a solo dos opciones, ya que esa no refleja la realidad actual.

En estos tiempos de desafíos y esperanzas, recordamos a todos los venezolanos que la lucha por la libertad y la justicia continúa. Nuestra resistencia es un faro de esperanza en medio de la adversidad. Unidos y firmes, seguiremos adelante, confiando en que la libertad prevalecerá. Juntos, forjaremos un futuro mejor para nuestra amada Venezuela.

En la lucha por la libertad,

Julio César Rivas
Presidente de la Plataforma de la Resistencia JAVU

miércoles, 6 de septiembre de 2023

Carta abierta a Nicolás Maduro

6 de septiembre 2023

Nicolás Maduro,

Hoy, en nombre de la plataforma de Resistencia JAVU, me dirijo a usted con la urgencia y la seriedad que requiere la situación en Venezuela.

Es evidente que, a pesar de sus discursos sobre la convocatoria a elecciones, las acciones recientes de su gobierno, han minado la credibilidad de cualquier proceso democrático. La inhabilitación de candidatos, la persecución de líderes sindicales, la detención y tortura de dirigentes estudiantiles como el caso de John Álvarez, y la estigmatización de venezolanos que regresan son actos que alejan aún más la posibilidad de una solución justa y pacífica.

Más de dos décadas de conflicto político han llevado al país a una crisis sin precedentes. Venezuela necesita desesperadamente una solución política, y esta debe ser auténtica. La liberación de prisioneros políticos debería ser un gesto sincero, sin condiciones ocultas. Libere a John, a Roland, a Juan Carlos, libere a los trabajadores. Libérelos a todos. No por imposición nuestra, sino por un gesto a Venezuela.

Las nuevas generaciones anhelan un espacio donde puedan debatir y presentar propuestas para superar el conflicto y construir un futuro mejor, en paz. Es esencial un enfoque inclusivo que involucre a todos, respaldado sin tutela, por la comunidad internacional. ¿Está dispuesto a brindar esta oportunidad?

La Resistencia está dispuesta a ser parte de la solución, sea electoral o no. Pero requerimos un compromiso genuino. No seremos cómplices de ningún bando, en simulaciones que perpetúen el sufrimiento del pueblo venezolano.

Le instamos a considerar el peso de la historia en este momento crítico. La paz en Venezuela depende de las decisiones que tome y de la sinceridad de sus acciones.

Con la esperanza de un cambio real,

Julio César Rivas
Presidente de JAVU

martes, 16 de agosto de 2022

Vasco Da Costa - El Domador del Miedo

 En palabras Aldous Huxley  se refiere al miedo:
"El amor ahuyenta el miedo y, recíprocamente el miedo ahuyenta al amor. Y no sólo al amor el miedo expulsa; también a la inteligencia, la bondad, todo pensamiento de belleza y verdad, y sólo queda la desesperación muda; y al final, el miedo llega a expulsar del hombre la humanidad misma".

Caía la noche un lunes de septiembre de 2009, Jesbeg llamo al balcón y me pidió abrirle sin asomarme. Al entrar me comentó que la casa estaba rodeada, venían a capturarme. En instantes retumbaron golpes en la puerta, en cuestión de segundo funcionarios de las fuerzas especiales me apuntaban con sus fusiles, ordenándome arrodillarme con las manos en la cabeza. Cuando leyeron todo aquello de lo que me acusaban y del tiempo que podría pasar en prisión, el miedo empezó a doblegarme. 

En las horas siguientes cada cosa que iba enfrentando, me abatía más, hasta que Dios en sus misteriosas formas de obrar me hizo reflexionar. En una oportunidad transmití mis palabras argumentando razones de porque me detenían y en la siguiente un mensaje: "Ellos quieren usarme para infundir miedo en los jóvenes, en los estudiantes, lo más importante es Vencer el Miedo". Muchos jóvenes, objetivos incluso de persecución asumieron el mensaje y con valentía venidos de muchas regiones del país, en especial de Carabobo y Oriente, iniciaron una gesta, que dejó el miedo atrás y abrió las rejas de la celda donde me tenían sometido. 

Pero no dejaríamos esto hasta allí, fuera de prisión y transformado en un símbolo de victoria sobre la pretensión del tirano, me uní a la
huelga que había logrado mi liberación y en ese lugar recibí la visita de Vasco Da Costa. 

Vasco, compartió conmigo lectura, ideas y proyectos a futuro. Sabía a lo que nos enfrentábamos y me contó su historia. Había estado en la cárcel también, varias veces por causa política, por defender la libertad. Perseguido en Peru, satanizado por la izquierda dominante en los años de "democracia" en Venezuela y torturado por el régimen chavista en 2004. Promovía la tradición, la familia y la propiedad, y eso era para algunos, suficiente motivo para perseguirlo. Sin dudarlo, asumí cada palabra y enseñanza como asesoría para nuestra organización, JAVU, la plataforma juvenil de la Resistencia. Su marca está tan arraigada en nuestra organización, que hasta las medidas de nuestras banderas, fueron diseñadas por él.

El chavismo degeneró aún más cuando Chávez murió y dejó a cargo de su banda a Nicolás Maduro. Que para imponerse uso el terror, los asesinatos y la persecución como herramienta. Nuestro liderazgo era necesario para enfrentar los miedos en la calle, pero ellos no tuvieron límite. Asesinar, no fue suficiente, detenciones masivas, pero selectivas se sumaron al arsenal del dictador. Vasco fue uno de los objetivos y allí sus últimas tragedias.

En 2014, estábamos en plena resistencia callejera. Vasco fue detenido y acusado infundadamente de colocar explosivos. Lo torturaron, lo privaron de alimentos y medicamentos, generando graves secuelas irreversibles en su organismo. Durante el año 2015 realizamos una huelga de hambre que exigía entre otras demandas la liberación de Vasco por problemas de salud, la defensoria que servia de canal de comunicación con la dictadura, negó nuestra solicitud. No fue hasta finales del 2017, por su delicado estado de salud, que la dictadura decidió liberarlo de prisión con medidas cautelares.

Para ese entonces, Maduro, gracias a la traición de la "oposición" oficial, imponía su dictadura con anuencia cómplice de partidos, que aún con el asfalto lleno de sangre de los más de 160 jóvenes que fueron asesinados en las protestas de ese año, se prestaron para el carnaval electoral y apaciguaron la rebelión civil, que por deber constitucional ejercimos en Venezuela durante buena parte de ese año. Solo unos pocos valientes mantuvieron la llama de la resistencia encendida. Entre ellos El Capitan Caguaripano y el Inspector Oscar Perez. Ambos lideraron operaciones en el ámbito policial y militar, que derivó en captura y tortura para el primero y muerte, bajo masacre para Oscar y los héroes que lo acompañaban. 

La masacre de Óscar Perez, fue la guinda del terror, tanques, 1000 contra 7, cañones RPG y tiros de gracia a quema ropa, para que quedara claro que esta sería la forma de tratar a aquel que asumiera el deber de rebelarse contra la dictadura.  Fue tal el nivel, que hasta el funeral y entierro fue manejado unilateralmente por la dictadura para prohibir cualquier homenaje. Pero Vasco Da Costa, líder del movimiento nacionalista, no se amilanó por el miedo, y aún con sus cautelares como amenaza, el recuerdo vivo de su reciente prisión, las carencias de salud que le afectaban producto de todo aquello, fue allí, a la tumba de Oscar Perez, y con los suyos ondeando las banderas de Venezuela y de la guerra a muerte, rindieron tributo, al héroe que masacraron para someternos a través del miedo. 

Su acción derivó enseguida en una nueva persecución. En 2018, Vasco fue detenido de nuevo y sometido en prisión a las más viles torturas. Golpes y patadas en áreas afectadas hasta hacerlo vomitar, descargas eléctricas en los testiculos, lo hacían defecar y le restregaban la cara con su propio excremento, lo encerraban con ratas para que estas mordieran y comieran parte de su cuerpo. Más de dos años pasó Vasco Da Costa encerrado malviviendo todo esto. Hasta que en 2020, por interés unilateral del dictador de usar a sus rehenes como ficha de negociación, lo liberaron junto a otros presos políticos. Pero a pesar de todo lo que sufrió, Vasco contaba con el valor más grande que un humano puede preservar, DIGNIDAD, y allí, frente al mismo lugar donde sus esbirros lo habían liberado lanzo su siguiente mensaje al ser consultado sobre sus miedos:

"De decir esto tengo miedo, claro que tengo miedo. ¿Pero sabes que es lo peor?, tengo razones verdaderas y comprobadas de tener ese miedo. Pero los hombres que se dejan dominar por el miedo son cobardes. Y los hombres que liberan a los países, son los que someten a sus miedos y atacan al tirano, atacan a los poderosos. Más nada".

Aunque tuve oportunidad de conversar con Vasco luego de su liberación, hoy por su muerte derivada de años de tortura, preservó estás como llamado. Que su legado no quede solo como recuerdo de uno de los más valientes venezolanos que han existido, sino como razón viva, del propósito de la Resistencia, de los nacionalista, de los venezolanos de bien. VENCER EL MIEDO Y ATACAR HASTA DERROTAR LA TIRANIA.

Vuela alto Vasco, Dios tiene cobijo y descanso para ti. Honor y Gloria.

Julio César Rivas